El agua ha jugado un rol trascendente en la tradición e historia judías. Es considerada un elemento purificante y rejuvenecedor. En el antiguo servicio del Templo Sagrado de Jerusalem se utilizaba el agua para la higiene de los hombres que participaban en el culto religioso. La evidencia de las propiedades místicas del agua se expresa en la práctica de la inmersión en el mikve, el baño ritual de purificación que es utilizado tanto por hombres como por mujeres.

Con el transcurso de los años el agua se convirtió en el símbolo de la Torá dentro de la vida judía. De acuerdo al judaísmo ambos son portadores de vida y proporcionan beneficios ilimitados a todos los seres de la tierra. Las autoridades rabínicas dieron una aplicación práctica al versículo bíblico Exodo l5:22 "... y viajaron tres días en el desierto y no encontrarás agua". De allí los sabios interpretaron que el hombre no puede pasar tres días sin beber agua y tampoco sin el estudio de la Torá, y es por esa razón que la Torá debe ser leída todos los lunes, jueves y sábados. De acuerdo a la tradición religiosa, "las aguas reales que alimentan, mantienen, reviven y definen, sólo son aquellas simbolizadas por la Torá".

El Mikve o baño ritual es una fuente de agua natural de manantial, de lluvia o de pozo que se usa para la purificación de las personas que han estado en contacto con impurezas o han tenido alguna enfermedad contagiosa. Todas las mujeres judías casadas deben sumergirse en el baño ritual unos días después de finalizado su período menstrual. El Mikvé también tiene connotaciones rituales. Los conversos deben sumergirse en él, así como las novias antes de su boda.

En todas las comunidades judías a lo largo de la historia se han construido y utilizado los baños rituales, y esta costumbre permanece hasta nuestros días. En las excavaciones arqueológicas realizadas en Masada se descubrió la existencia de un mikve ritual que databa del Siglo I de la era común.

En el Talmud se explican minuciosamente las normas de la pureza familiar, las dimensiones que un mikvé debe tener y se detallan otras reglas que deben observarse para su uso.
Requisitos personales para sumergirse en el mikve:

  • La persona no debe tener absolutamente nada adherido al cuerpo que impida el contacto con el agua: tela adhesiva, manchas de tinta o sangre, prendas, cosméticos, prótesis dentales móviles, pintura de uñas, etc.
  • Los cabellos deben estar cuidadosamente desenredados y limpios, al igual que las uñas de manos y pies, las cuales deben haber sido recortadas previamente. Es menester que la persona cepille sus dientes y mantenga aseados sus ojos y nariz.
  • Un baño con abundante agua y jabón debe ser tomado inmediatamente antes de la inmersión ritual.
  • La persona debe sumergirse de pie, con los brazos y las piernas ligeramente separadas. Debe mantener ligeramente cerrados sus ojos y boca, y sus cabellos deben estar completamente sueltos.

Milka Raitport
email:rabinos@uic.org.ve
Mercedes Benhayón - Tlf.: 552.7719